3. Estos tres cubos estaban junto a una casa en Tokio. Yo les atribuí un significado esotérico pero nadie nunca me lo confirmó. Seguro que eran para regar la calle. No dicen mucho de Tokio. Para ver la ciudad, mejor la película de Isabel Coixet. La fotografía y la música son excelentes. Eso si, ahí se acaban, para mi, todos los méritos de esta película.
Mapa de los sonidos de Tokio es una película fallida. Ni los personajes, ni el guión, ni los actores, ni el texto funcionan. Los diálogos, cuando no son intrascendentes, son ridículos o pretenciosos. Las escenas de sexo son patéticas. Sergi López rodó hace tiempo Une liaison pornographique donde, como en esta película, una pareja se cita con regularidad en un hotel para hacer sexo. Aquello lo lanzó a la fama en Francia, esto de Tokio puede que arruine su vida sexual en Vilanova. Y en la Geltrú.

