Cuando
Trini Giménez era candidata a la Comunidad de Madrid y hacía campaña por
Chamberí, muy ocurrente ella, dijo que iba a convertir la calle de Fuencarral (el tramo entre las
glorietas de Bilbao y Quevedo) en el
Pequeño Broadway. Este corto tramo aún concentraba cinco salas de cine
aunque, ya para entonces, había perdido dos de las siete que llegó a tener.
Hoy
solo quedan dos salas en funcionamiento: El Proyecciones y el Paz aunque este
último parece ser que se va a convertir en un centro comercial como los vecinos
Roxy A y Roxy B.
No
podemos quejarnos: a falta de Broadway, en Bilbao nos han puesto el Empire
State Building. Si, junto enfrente del fenecido Café Comercial.
No muy
lejos de allí, ha muerto otro de los clásicos madrileños: La pastelería La
Duquesita (desde 1914) Si lo llego a saber antes, me doy un atracón de bambas
de nata almendradas.
Madrid
se desmorona pero quizá yo adelgace.

