25 de julio de 2020

Sustos por pecadores


Abuelito dime tu.
Cuando eres joven no es que no sepas que te vas a morir pero es un asunto que no aparece por tu cabeza ni de broma. Añádele a eso la irresponsable insistencia en los medios de la falta de gravedad del Covid19 en la juventud y la irrefrenable deriva al acercamiento social propia de sus feromonas y ahí lo tienes: el retroceso.
Estamos programados para cuidar y defender a nuestras crías contra viento y marea por eso, digo yo, ha costado tanto poner nombre al problema. Pero todos sabíamos quienes son los justos y quienes los pecadores. No son los únicos claro. Hay muchos irresponsables que no van de botellón.
Hay que sacar a esos chicos de las discos. Y a los ancianos de las ucis con un cartel que diga: yo no te lo haría.



9 de julio de 2020

Fuencarral


El sueño eterno.
Hará veinte años, un agente inmobiliario me llamó por teléfono porque, según él, yo me había interesado por un piso junto a la Castellana. Le dije que se había equivocado de magnate e insistió hasta que, a punto de colgarle, confesó que el piso estaba en Fuencarral. Un antiguo pueblo de Madrid que nunca termina de parecer un barrio. Y efectivamente hay un proyecto de prolongar la Castellana hasta aquellos territorios cuyo origen se remonta a Don Pelayo.

Hoy al visitar Fuencarral descubro que a leyenda de La prolongación de la Castellana sigue alimentando los sueños de los fuencarraleros y es el único manual de estilo que reconozco en la arquitectura del lugar. Algunas casuchas del pueblo están arregladas con acabados de lujo o diseño del bueno, preparadas para el gran día. Desgraciadamente la excelencia de cada una de esas reformas no mejora el aspecto caótico del conjunto.
Estos sueños a largo plazo estaban muy bien cuando teníamos una esperanza de vida casi japonesa. Hoy en Fuencarral iban todos con mascarilla.


 

5 de julio de 2020

La conjura de los necios


Boda transgresora.
Me cuentan de modos de burlar las normas que limitan el calibre de los bodorrios. Trampas con los metros cuadrados de la finca, móviles en modo avión para evitar la geolocalización… No entiendo nada pero entiendo menos a esas señoras jugando a ser las malas de la ultima fila del Insti.
¿Qué mejor modo de celebrar el inicio de un matrimonio que cargándose a unos cuantos amigos?  Convierta su boda en el último foco de infección de la temporada.