15 de noviembre de 2015
10 de noviembre de 2015
Qué mala es la envidia
Confieso
que fui malo
Napoleón
dijo que la envidia es una declaración de inferioridad. Yo me fío mucho de
Napoleón porque los bajitos, de esto, saben. O sabemos, que ya no se como está hoy esto de las tallas.
Desear
lo que tiene otro no tiene por qué ser envidia. Es envidia cochina cuando aquello de lo
que el otro disfruta te causa una ulcera sangrante.
Trabajé
con un envidioso que procuraba mi desgracia con todas sus fuerzas. En vez de
alejarme de él, me convertí en su benefactor. Su sufrimiento se hizo
insoportable. Y su factura mensual de Pepto-Bismol insostenible.
Si
quieres ser malo con alguien que te envidia, se bueno con él.
6 de noviembre de 2015
Mi hermosa lavandería
En mi rabiosa
juventud hubo un momento en el que ligué mucho en la lavandería. Vivía en
Londres, el único sitio donde un español pobre no tenía lavadora en casa.
Esa
espera, ese cigarrito… Quizá fueran los efluvios del blanqueador, el meneo del
centrifugado o cierto descaro en la forma de oler los gayumbos para comprobar
el perfume del suavizante… No se, pero todo respiraba amor en aquel local.
Hoy no
están de moda las lavanderías pero entonces no había película indie que se
preciara que no tuviera una en alguna escena. Había lavanderías en la
publicidad, en el porno…
Todo
esto viene a que me ha dicho el técnico que tengo que cambiar la lavadora y me
pregunto si no estaré perdiéndome algo.
4 de noviembre de 2015
El cielo y el suelo
Madrid
Este
verano, un tipo (no mencionaré etnia ni edad para que no me acuses de algo) tiró
al suelo una lata de cerveza vacía mientras esperaba en el semáforo al volante
de su fragoneta. Cayó la lata a mis
pies, la recogí y la metí en una papelera que había allí mismo. El marrano y
sus colegas primero me miraron como a un loco. Luego, se rieron de mi.
Manolita
Carmena también ha comprendido que, mas allá de la nefasta gestión de la
limpieza, en Madrid hay un problema de marranismo endémico. Leo que está
poniendo en marcha una campaña de sensibilización bajo el lema Madrid al cielo si, al suelo no.
Se agradece
la intención pero creeme si te digo que sería mucho mas eficaz que Manuela me diera la inmunidad y una
pistola.
1 de noviembre de 2015
Muertos vivientes
La
foto que no hice.
Desde
hace algún tiempo, funciona en mi barrio un after que, los domingos por la mañana,
me proporciona escenas impagables cuando los habituales coinciden a la salida
con los que, a su vez, salen de misa.
Lívidos,
de negro y con ojeras (me refiero a los del after), se resisten a volver a casa
y la duermen en la acera, se sientan en alguna terraza a tomar la última o un chocolate con
churros, vomitan, discuten con los polis…cosas suyas, a
decir verdad, sin armar bulla.
Este
domingo el panorama se remataba con algunos disfraces de esqueleto y pequeños
retoques de atrezzo del Jalogüin. Y en eso que, por la esquina, aparece el
señor Punset que viene del quiosco con su periódico. Eduard, con los pelos mas
de punta de lo habitual, intentaba alcanzar su portal a través del grupo de
zombies.
Yo,
con mi cámara en mano, no disparé. Me quedé paralizado.Tuve miedo.
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