22 de enero de 2018

Tracatrá



Madrid-Alicante
Los viajes en tren que mas recuerdo son los de los viejos tiempos en los viejos trenes.
Como para olvidarlos. Un Madrid-Alicante duraba una etenidad. Subíamos al tren al caer la tarde y llegábamos al amanecer de la mañana siguiente. Una largo viaje hacia la noche amortiguando, con tus propias nalgas, el tracatrá del tren.
Bien es cierto que esa velocidad te permitía asomarte a la ventana y disfrutar de una suave brisa que acariciaba tu rostro. A la velocidad del AVE el huracán te volaría la cabeza.
La incomodidad de los asientos y el comentado tracatrá no ayudaban a dormir. Tanto insomnio y tanto tiempo eran una mezcla explosiva que propiciaba el amor.
Me acuerdo de una señora francesa que me hizo ojitos y mi abuela tuvo que ponerla en su lugar. Y eso que no nos vió echando un cigarrito. Que esa es otra: se podía fumar.
¿He mencionado ya lo del tracatrá?  El tracatrá, como su nombre indica, era un ruido pero además venía acompañado de un meneíto que ponía cachondo a cualquiera.
¿A ti no? A ver si va a ser que tenía 16 años.


18 de enero de 2018

Broomman


Mi héroe
He soñado que un superhéroe venía en nuestra ayuda y lo barría todo: la corrupción, la injusticia, las desigualdades, los burguer King…
Era como los Sirex pero en versión Marvel.
Mala cosa cuando empezamos a soñar con salvadores.

14 de enero de 2018

Qué lugares 11


Terapia de barra
¿Te has dado cuenta de que está desapareciendo la barra? En los bares modernos pides, pagas y te largas a sentarte con lo tuyo donde puedas pero no en la barra.
Nada de dar palique al camarero apoyado en la barra de tu soledad. Nada de terapia de taburete. Ya no te enrrollas con el de al lado comentando la jugada del partido. En la tele de los modernos ponen videoarte.
¿El calor del amor en un bar? Bueno, en algunos te prestan un gato.


9 de enero de 2018

Parejas


El pasado y el posado
De niño tenía una pareja fija para las fotos que era un primito de mi edad. Cualquiera que nos viera juntos en tantas fotos pensaría que eramos la pareja del año pero la realidad es que solo pasabamos juntos el tiempo justo para hacernos la foto. Se podría decir que mi familia inventó el posado de las revistas del corazón.
Luego he tenido parejas de verdad, claro, pero sin foto oficial. Como Paquito el cabezón, el amigo del barrio con quien compartí los avatares del desarrollo. Uno de la mili que siempre aparecía a mi lado cuando el sargento ordenaba formar en parejas de a dos. Los directores de arte con los que he formado pareja creativa a lo largo de mi carrera profesional. Las parejas de cama, por desgracia no tan creativas… Y si, parejas sentimentales o de hecho o como se llamen los que nos presentan a sus padres.  
Haces cuatro fotos y hay que ver las cosas que te vienen a la cabeza.  



6 de enero de 2018

Pues empezamos bien

2018
Sin ordenador, recibí el año nuevo en Tabarnia a salvo, o eso creía yo, del influjo navideño. Con él quedó en Madrid mi socorrido archivo fotográfico.
Dejé también la cámara de fotos en casa pero, ¡ay!, no fui capaz de apartarme del móvil. Tenía la vana ilusión de que el buenismo navideño podía ablandar el corazón de un electricista que venía dándome largas. No llamó, pero si lo hicieron muchas buenas personas (no todos somos electricistas) que me deseaban cosas estupendas para el nuevo año con mensajes bellamente ilustrados.
Sin fotos y sin cámara, tiré de la del móvil buscando un motivo que acompañara mis agradecimientos. Saqué una foto del mar un tanto anodina que algo mejoró con un posterior encuadre. No terminaba de verla y, por primera vez, empecé a probar los famosos filtros de los que tanto se abusa.
Muchos me alabaron la foto pero no se… Siento que ha sido como empezar el año mintiendo.