30 de enero de 2015

Las ciudades de Madrid


Distrito C
Madrid es un montón de ciudades la una junto a la otra. Algunas como Alcalá, tan famosas como la capital y otras disfrazadas de pueblos, como Alcorcón.    
Por último han surgido las ciudades empresariales. La del Santander en Boadilla del Monte, la de Repsol en Mendez Álvaro o la de Telefónica en medio de la nada.  

A la ciudad empresarial de Telefónica, 12.000 habitantes, la han llamado Distrito C un nombre tan moderno como innecesario. También me sorprende que, ahora que ponen nombres comerciales a las estaciones de metro (Sol Vodafone), Telefónica, que se pagó su propia estación, la llame Ronda de la Comunicación. Paradójicamente la Comunicación nunca ha sido el fuerte de la compañía telefónica.

Desde el Distrito C, la peineta de la ciudad empresarial del BBVA, en construcción y Las 4 Torres (de lejos, siempre son 3) dibujan en la lejanía el nuevo perfil de la ciudad.





27 de enero de 2015

Que ni pintao


El Brillante
Las marcas de automóviles se gastan un pastizal en fotografiar sus coches en lugares únicos. Se abalanzan allí donde hay un nuevo icono arquitectónico o los trasladan a los confines del mundo en busca de paisajes desconocidos.
Eso es porque no conocen El Brillante, que mas allá de su famoso bocata de calamares, ofrece un decorado bitono super sixties a la vuelta de la esquina.
A mi por lo menos me combina perfectamente con los colores de este tu blog. 


N de la R: La foto es reciente pero ayer descubrí que este bar también ha cerrado.  ¿Por la nueva ley de renta antígua?


25 de enero de 2015

La jota

Ya no se baila
Margot Fonteyn hizo una serie de magníficos programas sobre La Danza en el Mundo. A España le dedicó mas de un capítulo resaltando la riqueza de nuestro folclore. En aquellos programas aprendí que la jota, en sus distintas variaciones, se toca y se baila en toda España.
Después, como antropólogo folclórico (llámalo fiestero, llámalo jota hunter) he visto bailar jotas gallegas, catalanas, castellanas, valencianas, vascas, mallorquinas, isas canarias, verdiales de Málaga y hasta una antigua jota aragonesa, en Plan (Huesca), que es clavada al Himno de Riego.
Qué pena que ya no se baile con lo que cohesiona. 
Es que vengo de ver Mediterráneo.
 

22 de enero de 2015

Adiós, Madrid


Adiós Madrid que te quedas solo, solían decir los madrileños al dejar la ciudad atribuyéndose claramente una importancia desmesurada.
Adiós, Madrid, fueron las palabras de despedida que Antonio Sánchez el Tato dedicó a su pierna gangrenada cuando se la amputaron poniendo fin a sus días de gloria en Las Ventas.
Paco Ignacio Taibo trajo a su Hector Belascoarán a resolver un caso muy mexicano en nuestras calles. Adiós Madrid, tituló la novela.
Así es, parece que solo nos acordamos de Madrid cuando nos vamos y mientras tanto nos dedicamos a machacarla un poquito mas entre propios y extraños.
La nueva ley que como anuncié acabaría con muchos establecimientos tradicionales en todo el país no ha tardado en hacerse notar en Chamberí.
Adiós Madrid lo empleaba mi abuela para decir se acabó lo bueno o esto ya no hay quien lo arregle.



20 de enero de 2015

Liz Taylor en las Canarias


Yo creía que encontrar petróleo era algo estupendo
La culpa es de James Dean y un poquito de Elizabeth Taylor. En Gigante venían a contarte que el petróleo no da la felicidad pero yo lo que ví es que James Dean pasaba de currante a magnate en 10 minutos.
Luego estaba Rock Hudson que pasaba del petróleo. No es que fuera canario, es que el ya era millonario en vacas.
La conclusión a la que yo llegué es que si no eres millonario debería alegrarte encontrar petróleo. Pero llegan los canarios y dicen que de extraer petróleo en su mar nanai, que les van a poner todo perdido y les estropean lo del turismo. Será eso porque, te lo digo, en Canarias, vacas, no hay.

Después de todo, resulta que no era para tanto y que ya no sacan petróleo del mar de Canarias. Mira que bien, ya pueden seguir dedicándose al turismo que es lo que, por lo visto. se nos da bien y es una bendición que ni agrede la naturaleza, ni nada.
Qué país extraño el nuestro. Yo no se que pensaría Liz de todo esto.