8 de enero de 2021

Filomena

Año de bienes

En Madrid no teníamos una nevada digna de mención desde 2009. Habíamos perdido la nieve y ni se comentaba. Mucho hablar de que hemos perdido no se qué valores pero de la falta de nieve, nada.

 

No se si Filomena es borrasca, huracana o ciclogénesis pero debe ser considerada peligrosa porque los meteorólogos siempre ponen nombre de mujer a las catástrofes.

De momento, Filomena ayer, con el frío, nos trajo un bonito día de tejados nevados y copos flotando. En Madrid nos gusta la nieve. Y quien dice en Madrid dice a mi. También es verdad, que nos gustan las nevadas porque aquí nunca han durado mas de 2 días. 

No se cuanto se va a quedar Filomena por Madrid pero esta nevadita que nos ha dejado para empezar el año me ha hecho pensar en las nieves y en los bienes: es un buen augurio, seguro.

Mañana el telediario me desmentirá contando los accidentes, los cortes de carreteras y, por supuesto, lo del tejado del polideportivo que irremediablemente se caerá, espero sinceramente que sin víctimas, pero no mencionarán la chapuza ni la pasta que se embolsó el que todos saben. Qué va, culparán a Filomena.  ¿Dönde habremos puesto los valores esos que dicen que hemos perdido?


 

5 comentarios:

Cal Trombone dijo...

Me encantaría revolcarme en la nieve... bueno un buen revolcón en general.

Uno dijo...

CAL, la nieve es un pretexto tan bueno como cualquiera para un buen revolcón.

Ikana dijo...

Aunque caiga a mares, la nieve siempre queda estupenda xD Aquí dijeron que caería el diluvio universal y de momento solo viento y nubarrones :S

Uno dijo...

IKANA, Filomena ya ha pasado superando las espectativas. Ahora parece que nos disponemos a batir records también de bajas temperaturas.
Lo mejor es que por unos días la pandemia ha estado en un segundo plano para bien del coco(del mío, claro). ¿Dónde estás que no te ha alcanzado Filomena?

carlos dijo...

Imagino que la nieve tiene un aspecto poético y juguetón, Pero aviso, pronto los mismos copos que se hacen bolas inocentes, os tendrán hasta la pelotas. Que caiga sí, pero en el monte. Un abrazo.