16 de octubre de 2017

Cataluña, de cine


Un tiempo fantástico.
En Sitges el tiempo siempre acompaña: si no es horroroso es fantástico. Este año, calor para resucitar a un muerto.
Muy inquietante: Alex de la Iglesia y señora se me aparecen por todas partes. También he visto a otros directores. Kiyoshi Kurosawa presentaba Before we vanish (alienígenas de andar por casa, lo mejor que vi) y Kornél Mundruczó, que se ha llevado el premio gordo con Jupiter´s moon, presentaba también otra vieja peli suya, Johanna, inclasificable: sexo, santidad (el título hace referencia a Juana de Arco) y drogadicción en un musical. Me cautivó su fotografía.
Asia, siempre mi apuesta favorita, este año muy mal. Veo dos truños: A special lady, de Corea, va de una señora que de una tacada se carga a veinte maromazos y The Brink, de Hong Kong, donde uno que lleva el mismo peinado que la coreana pero en pelo platino, hace lo mismo pero con sesenta maromazos.
Menos mal que enseguida vino Jane Mansfield a rescatarme. Un documental sobre su vida y, sobre todo, sobre su muerte (esto es Sitges) al parecer rodeada de demoniacos misterios y coincidencias espeluznantes. Mansfield 66/67 me traslada a Hollywood Babilonia. Qué ganas tenía de ver gente guapa.
 


9 de octubre de 2017

Ahí te quedas Cibeles.

Con Neptuno, San Isidro y su señora.
Ahora que mis colegas los magnates se largan de allí, yo me voy a Cataluña. Es solo una semanita. Es un lugar estupendo para desconectar donde ponen pelis de fantasía y terror. Ya te digo.








2 de octubre de 2017

Burgos


La evolución
Hace bastante tiempo que no pasaba por Burgos. La gran novedad para mi era su flamante Museo de la Evolución Humana. Pero esas fotos ya las he publicado en otro sitio.
Al salir del museo me topé con esta estatua del Homo Antecessor y, la verdad, se me vino abajo el discurso del museo. Comparas a Antecesor con los homínidos que deambulábamos por allí esa mañana y no ves que hayamos evolucionado a mejor.
Para colmo, aquí también, abusan de las estátuas. Si no lo hubiera visto con mis propios ojos, el brillo del pene de nuestro antecesor, ya sería prueba palpable.
Estas señoras de Burgos (ellas si, mas evolucionadas) no son sospechosas de nada. Es solo que me gustan.



1 de octubre de 2017

Pasar por Haro

Todo vino
Haro está rodeada de imponentes bodegas y, en el centro de la ciudad, un mural homenajea al beodo. Aquí el cliente es lo primero. Hasta su impresionante parroquia de Santo Tomás alberga, entre sus antiquísimos tesoros, una colección de vinos de misa de todo el mundo.
Por el porte de sus edificios se ve que no les ha ido nada mal con lo del vino a través de la Historia (hasta Banco de España tienen). Lo malo de tener tanto es que siempre hay algo por arreglar. Hay palacios que dan pena. 
Yo después de comer a la riojana (es decir: muy bien pero demasiado) me fui de tiendas.