10 de abril de 2012

Paisaje para una novela 20

Estocolmo. 
Un Chevrolet Camaro, le dijo que tenía. ¿Camarón?, demasiado flamenco para ser sueco, pensó Macarena. Fue solo el primero de un montón de malentendidos que desencadenarían la tragedia.

(The Ikea affaire. Noemí Rapaz)*

 *Título y autor ficticios.




11 comentarios:

Argax dijo...

Es que con ese nombre no podía más que haber una tragedia... Aquí hay Macarenas a punta pala y todas sufren musho...

Elena Rius dijo...

El título y autor serán ficticios, pero me parecen todo un hallazgo. Vaya, que deberías escribir esa novela, estoy deseando leerla.

Joaquinitopez dijo...

Estoy con Argax, claro que un coche así en el fondo de barriada humilde no presagia sino tragedias u orgías.

Melvin dijo...

Genial!!!! Si a eso añadimos que Macarena es hija adoptiva de Olaf, oriundo de Malmo y trabajador en la saab de la misma ciudad, y que sufre dislexia a la par que un brote de amnesia; que la joven siente una profunda aversión por la cultura escandinava y por ello, se afincó en Chiclana, para huir de su padre que, además, tenía tendencias pederastas... el lío está servido.

Uno dijo...

ARGAX, esta Macarena es andaluza solo de vocación (ver Melvin) pero sufre como si lo fuera.

ELENA, muchas gracias.Te contaré el secreto: yo tiro la piedra y escondo la mano y los estupendos comentaristas de este blog acaban escribiéndomela.

JOAQUINITO, ¿Orgías? yo ceo que tu has comido demasiado pulpo.

MELVIN, eso por no hablar de Kjell, el novio, el propietario del chevy, un militante de la extrema derecha sueca que se instala en Chiclana seguro de que el PP ganaba las elecciones.

UN ABRAZO A TODOS

calamarin dijo...

Cuanto daño estan haciendo programas tipo, "Españoles en el mundo".

senses and nonsenses dijo...

Macarena pensó que el chevy era como el Camarón entre los coches. no es nada cool presumir de coche. pero ella es muy impresionable.

Uno dijo...

CALAMARIN. ¿Lo dices por mi?

SENSES, Macarena estaba enamorada, o sea, que quería pillar y él mucho coche, mucho coche pero no metía ni la primera.


UN ABRAZO

Justo dijo...

Esto tiene que concluir en la tragedia que a gritos está pidiendo ya el Ikea de Alcorcón. Porque no están en Estocolmo, no.. el prota de la novela es un desequilibrado que acaba de llevarse un coche, y su novia, una cajera desahuciada.

Uno dijo...

JUSTO, tu has dado en el quid de la cuestión: IKEA y su perinicioso efecto sobre las personas. Lo dificil que es montar una pareja con instrucciones llenas de nombres inpronunciables.

Un abrazo

Javier Arnott Álvarez dijo...

Pero ella no estaba para jonduras...