5 de mayo de 2014

El árbol de flores


Eso es llamar a las cosas por su nombre.
Y es que a los orientales les cuesta, pero cuando consiguen olvidarse de las metáforas son muy majos.
El ciclista es lionés. La obra es del artista coreano Jeong Hwa Choi.

8 comentarios:

Calamarin dijo...

Casi parece una falla no?

Argax dijo...

Es como el ramo de novia de la Kinkona... pero animado y colorista sí que es la verdad.

Moisés dijo...

Bueno, al menos da color (y eso en la ciudad se agradece), porque bonito-bonito no me parece...

Uno dijo...

CALAMARÍN, debe ser cosa del arroz. Comer arroz deriva en falla y Jeong como buen coreano le da al arroz.

ARGAX,"el ramo de la Kinkona" hubiera sido un gran título y mas sugerente. Los orientales es que no tienen término medio o se ponen líricos o tremendamente literales.
Me alegro mucho de verte por aquí.

MOISES, es efectista. De cerca tiene algo de cacharro de feria pero de lejos compone muy bien.

Javier Arnott Álvarez dijo...

Me deja aun tanto patidifuso, la verdad .... no me gusta nada.

Uno dijo...

JAVIER, parece ser que se expuso en la Biennale de Lyon y gustó tanto que unos años mas tarde se la compraron.

Melvin dijo...

A mi me ha transportado directamente al País de las maravillas... Versión Burton... Bonito no es, pero curioso y llamativo un rato...Besotes.

Uno dijo...

MELVIN, lo has definido perfectamente.
Un abrazo