28 de julio de 2017

Derechitos y por la sombra


Verano y cine
La imagen de estos chavales me lleva a los veranos de mi infancia. En pleno agosto, durante la comida, mi madre me anunciaba la llegada de Paquito que esperaba en el cuarto de estar a que terminara de comer para irnos por ahí.
¿Dónde vais a estas horas con la que está cayendo? Pues al cine que era lo único refrigerado a nuestro alcance. Los caminos de la cinefilia son tan inescrutables como los del Señor.
Esta tarde, tan achicharrante como aquellas, me tiraré a la calle para ir al cine. Probablemente tendré que hacer cola, como entonces, pues no se venden entradas mas que en taquilla una hora antes. 
Adicciones. Aquellos barros, estos lodos.

1 comentario:

carlos dijo...

A plomo cae el fuego del cielo para provocar añoranzas invernales. Una pelí apropiada? La quimera del oro. Un abrazo y felíz siesta.