3 de abril de 2011

Uzbekistan negro

Aún hoy me pregunto como conseguimos llegar a Uzbekistan, viajar por el pais y lograr salir de allí.

Partimos para Urghench de noche desde el aeropuerto de Moscú. Mas que salir de viaje parecía que nos estaban deportando.

El chófer nos dejó en un paraje oscuro y solitario frente a un gran portón a penas iluminado por la bombilla de la garita de un soldado ruso armado. A partir de ahí nada tuvo nada que ver con lo que conocemos como trámites habituales de un aeropuerto.

En Uzbekistán, aquello que empezó en Rusia con una película de espías acabó siendo una comedia de Mel Brooks llena de señores muy cabreados. Unos nos arrebataban las maletas que milagrosamente volviamos a recuperar en medio de la acera, a la puerta de nuestro aeropuerto de destino. Otros - estos con bigote- nos hacían pasar a lúgrubes despachos donde hojeaban con parsimonia nuestro pasaporte mientras nos lanzaban miradas acusadoras con la clara intención de impresionar. No sabían que algunos ya ibamos vacunados contra polis de dictadura. Me vi de nuevo volviendo del extranjero a aquella España franquista con el del bigote de turno mirándome como a un traidor.

(Qué alguien con paciencia y conocimiento analice por favor la relación bigote/autarquía)


Las fotos son de Jiva, la primera parada de nuestro viaje. Una pequeña ciudad joya junto a Urghench que nos compensaría sobradamente de tanto funcionario con cara de mala leche.








14 comentarios:

Laura Uve dijo...

Primero las fotos, magníficas... qué preciosidad.

Bigote y autarquía?? Me da que el bigote es un intento masculino de manifestar autoridad... pero ya hace tiempo que me pregunto cómo la barba que fue signo de "progre" al menos en la Transición, ahora se la han apropiado otros.

Menuda aventura, espero la continuación.

Un abrazo lleno de cariño a un hombre que acompaña a su amiga para realizar ese sueño de infancia...

Stultifer dijo...

Te lo dije y lo vuelvo a repetir: muero de envidia insana.

pon dijo...

Desde luego es una ciudad joya. Qué maravilla, si hasta huele a especias.

Estoy con Laura Uve, me suena que el bigote es un signo de masculinidad o algo así mal entendido, dado que hay muchas mujeres que parecen sargentos de húsares y hombres que ni con bigote resultan autoritarios. Pero es verdad esa cosa del bigote/autarquía....podemos sumarle la talla baja y el resultado ya lo conocemos.

Preciosa la serie de Uzbekistán. Yo me muero de envidia de la mala.

calamarin dijo...

Menos mal que no os metieron en una habiacion ni os obligaron a quitaros la ropa... Que miedo, pero claro luego miras las fotos y se te pasa un poco.

Parmenio dijo...

Es curioso como las formas culturales se extienden tan lejos unas de otras. Ese estilo de murallas las vi en la india mongola y esas puertas en el Marrakech alauita. Samarcanda es un cruce de culturas.

Un beso (admirativo)

Uno dijo...

LAURA, muchas gracias. Creo que el hombre ha manejado el pelo en su cara con diferentes fines según la época y las diferentes culturas. Fué también el bigotón seña de identidad gay en la época de los Village People y en México donde el indio autóctono es barbilampiño adquiere en mi opinión otro tipo de significado mas allá de reafirmarse como macho.

STULTIFER, te está bien merecido por las veces que me has dado tu envidia a mi.

PON, faltaría en este estudio precipitado que andamos perfilando, la funcionaria con bigote. Enfin como dije el tema se escapa a mis capacidades por su complejidad.

CALAMARIN, a mi obligarme, obligarme, no puedo decir que me obligaran.

PARMENIO, yo me compré en el mercado de Samarkanda una taza horrible que solo me la imagino en cualquier mercadillo de pueblo español.


ABRAZOS PARA TODOS

Nan de Bil dijo...

Qué anecdotas quedan de esos viajes a la buena de dios, son la sal del pasado!
Yo la relación que encuentro entre bigote y mala leche se llama Jose María, glups!

Thiago dijo...

la verdad es que son tres palabras muy sonoras, aunque alguna mas dolorosa que otra jaja.

bonitas fotos que bien valen unos trámites de bigotes.

La última vez que estuve por tu blog no pude comentar... y creo que en ese post aún no se puede, supongo que algún motivo tendrías, pues es un post muy literario.


bezos.

senses and nonsenses dijo...

una Joya, espectacular.
será otro viaje imposible, pero gracias por las fotos. un lujo de viaje, fijo.

pensaré en lo del bigote, tener barba antes era síntoma de rojeras.
serán modas.
yo tengo otra pregunta. ...y por qué ahora van todos calvos? sin un mm. de rodapié.

un abrazo.

Uno dijo...

NAN,no se a quien ppuedes referirte.

THIAGO, gracias.
Alguien mas me ha comentado que no pudo comentar en alguna entrada y no se qué decir. Otros si comentaron y yo no he hecho nada para cambiar el funcionamiento de los comentarios.

SENSES, no voy a tener mas remedio que estudiar a fondo el tema capilar y piloso en el hombre porque son demasiadas dudas la que están surgiendo. Fíjate ahora que los hay que se depilan las cejas.


ABRAZOS, CHICOS

Alforte dijo...

La prepotencia autárquica no conoce de fronteras espaciales ni temporales...pero mereció la pena el via-crucis, no? ;-)
Bailao Kisses

Ut dijo...

Un lugar precioso y menuda aventura...aunque a mí me hubiera dado algo de miedo estar rodeado de esos personajes....pero yo soy un cagón...jej

un beso

UT

Uno dijo...

ALFORTE, es uno de los viajes que mas he disfrutado. Es una parte del mundo de la que no tenemos a penas información. Te parecerá una tontería pero desde que estuve allí me es mas facil entender las noticias sobre los paises de esa zona. Conocímos a un matrimonio italiano (espías perdidos, jurábamos nosotros) que nos dieron una visión muy clara de la región. A él lo habían enviado allí - vivía en Samarkanda- de la Unión Europea como asesor en ingeniería. Una vez mas creo que se está apoyando a un dictador para evitar males de otro tipo como el Islam radical, que, sin la represión de la URSS, volvía a surgir con fuerza.

UT, son actitudes que asustan es cierto pero no es broma cuando digo que como ya las conociamos del franquismo, nos austaban menos. Hay muchas ganas de darse importancia.

DOS BESOS, GUAPOOS.

HLO dijo...

Madre mía, qué viajazo. Y yo que me pienso hasta siete veces antes de ir al Carrefour...