1 de septiembre de 2013

Fotos, fotos, fotos...


Un sin parar.
La mayoría de las fotos que me hicieron de jovencito  están tomadas en verano, durante las vacaciones. El día que realicen ese gran documental homenajeándome parecerá que siempre fui feliz y mas bien de tez agitanada. Será una visión parcial pero no carente de misterio. El mundo nunca sabrá que aspecto tenía yo durante el crudo invierno o por la mañana camino del cole.

Las nuevas generaciones sin embargo tienen una información de su aspecto completísima que empieza por la imagen de su salida a este mundo todo pringosos. Sus padres y demás familia ya no paran de plasmar en imágenes cada momento de su vida por mas intrascendente que este sea. Luego lo hace él mismo con la cámara del móvil o sus amigos, especialmente cuando está en estado de embriaguez. La cosa ya no para nunca. Se fotografiará en la óptica para que su novia le diga desde Alaska si ¿estas o ...estas? Se hará autoretratos abrazando amigos, aborígenes, famosos. Incluso hará calvos como si fuera anglosajón....
Y esto lo digo yo, que no paro.
                              

13 comentarios:

Laura Uve dijo...

Un exceso sin duda, y además te olvidas las fotos en momentos muy íntimos.

Tengo poquísimas fotos de mi niñez.

Abrazos!!

Ese hombre me ha mareado, pordios mi niño, páralooo!!! :))

carlos dijo...

Y es verdad que en eso también han cambiado mucho las cosas, creo que la primera foto fue de comunión, la segunda del día de la boda, la tercera con motivo de la jubilación, asi que para la cuerta mejor me espero...

Joaquinitopez dijo...

Yo es que era tan mono, tan gordito, que daba gloria verme. Así que tengo de cumpleaños, propios y ajenos, vacaciones etc. Doy asquito de puro monin, parezco un angelito rubeniano entrado en kilazos
Un abrazo

calamarin dijo...

No me hables, no me hables... que parezco una folclórica enloquecida cada vez que me invitan a cenar o comer en casa de algún amigo. Lo primero que digo es, "NO fotos". Ya que están todo el tiempo haciéndose miles de instantáneas para facebook, Instagram y demás redes sociales... y yo, la verdad estoy hasta el coño!!

loquemeahorro dijo...

Yo no tenía demasiadas fotos de cuando era pequeña y me dije aquello de "Voy a guardarlas todas juntas para que no se me pierdan".

El final es obvio: las perdí, todas juntas pero las perdí.

Supongo que esto sería imposible para un niño de hoy en día, tendría que perder 3 discos duros, 8 tarjetas y los correos, whatsapps, etc.. que han mandado sus padres durante años.

senses and nonsenses dijo...

pues yo creo que desde que se ha implantado la fotografía digital, la gente saca muchas fotos, pero quedan ahí guardadas en su móvil o pc olvidadas para siempre.

lo raro es que yo haga o me deje sacar una foto. tengo muy pocas fotos, poquísimas, y hubo una época en la que incluso las quemaba ( El mundo nunca sabrá que aspecto tenía yo de adolescente).

por cierto, los documentalistas amaters que sacan fotos y vídeos durante los conciertos (en los que no se ve nada) me ponen enfermo. algunos se creen tarantinos.

Uno dijo...

LAURA, ¿Te marea? Tienes que verlo como si estuviera bailando la jota.

CARLOS, lo tuyo ya es espartanismo fotográfico. Las fotos de difuntos que se hacían antiguamente ya no se llevan. No esperes tanto y hazte otra foto en cualquier playa.

JAQUINITO, Tuve unos primos top model como tu que me robaron todo el protagonismo.


CALAMARIN, no te cortes y ponte las supergafas de sol Jackie para las cenas.

LOQUE, pues es una pena. Espero que te quede la de la comunión que solía ser mas grandota y no cabía con las otras.

SENSES, pues tuviste que ser un adolescente muy fotogénico por decirlo finamente.
No hay que tirar nada. Las fotos esas de jovencito en que me encontraba horrible hoy me veo guapísimo. Ahora el problema es que no me reconozco en ese que sale en las fotos que me hacen. Lleva mi ropa pero es mas feo que yo. Y muchísimo mas viejo.



ABRAZOS PARA TODOS

Justo dijo...

Yo tengo pocas fotos de antes de los 30 años. Y las que tengo de 30 a 40 están en casa de un ex novio, así que...

Uno dijo...

JUSTO, "Devuelveme el rosario de mi madre y quédate con todo lo demás" no es práctico por mucho que te guste Mª Dolores Pradera.

Un abrazo

Ronronia Adramelek dijo...

Yo lo que odio es que mi madre saque las fotos delante de las visitas y diga eso de: "¿Has visto qué mona era de pequeña y lo arregladita y bien que la llevaba yo vestida?". Como si necesitara justificar que mi zarrapastroso look en camiseta y vaqueros es cosa mía y no descuido por su parte.

Pero hay una foto de final de verano en la que estoy negra de tan morena, con el pelo corto lleno de rizos, las rodillas llenas de matados y el monokini con lazos, en la que sí parezco el conguito gamberro que realmente era y esa no la enseña pero ambas sabemos que es nuestra preferida.

Uno dijo...

RONRO, esa es otra: como las fotos las hacían los padres u otra persona de su influencia solo nos fotografiaban "de limpio". Da gracias que tienes ese documento gráfico de tu espíritu conguito.

Un abrazo

Melvin dijo...

Yo, en lo que más pienso cuando hablamos de fotos, es en la cantidad inabordable de instantáneas en las que apareceremos de forma involuntaria, seguramente esparcidas a lo largo y ancho de todo el planeta... y ¿por qué no? en todas aquellas personas desconocidas, con sus historias y vicisitudes, que inundan nuestras fotos de viajes estivales... Siempre pienso en ello y me lo has recordado...besotes.

Uno dijo...

MELVIN, eso es algo que siempre tuve muy en cuenta. Empecé a hacerme fotos delante de gentes que no me atrevía a fotografiar. Luego me compré un teleobjetivo.
En mi viaje a la India, coincidía en mis visitas con muchos turistas del propio pais que me pedían hacerse una foto conmigo como si uno fuera, pongamos, Scarlett Johanson. Por supuesto accedía encantadísimo en pago a tantas fotos como hago de los demás. Fué raro de todas formas sentirme exótico.

Un abrazo