27 de julio de 2014

Cines de verano


Menos mal.
En estos tiempos en que hemos visto desaparecer tantísimas salas de cine, es de celebrar que, al menos en Madrid, proliferen los cines de verano. Desde el ya clásico de la Bombilla, hasta el de la Casa de Lope de Vega. Incluso uno, el del Patio del Conde Duque, con sesiones sing along y todo.
¿Las fotos? Son de una instalación de Marion de Azambuja que forma parte de la exposición dedicada al desaparecido cine Bogart.


10 comentarios:

carlos dijo...

En esto del cine, la profundidad de campo es para los políticos como la cortedad de miras, se ve que tienen el alma fija en el 1.8.
El acertado contraste hace el conjunto de las piezas mucho más elegante. Un abrazo.

loquemeahorro dijo...

Me encanta el cine de verano, precisamente le voy a dedicar una entrada en breve.

Y el cine Bogart, qué maravilla, ahí vi yo en pantalla grande películas clásicas maravillosas!

Ay, qué tiempos!! Y qué de cines han cerrado, por favor.

Calamarin dijo...

Pues como me alegro por los madrileños ya que los cines de verano siempre me han parecido una maravilla, por el levanté prácticamente no quedan... Aquí con las borrachas inglesas ya tenemos película para aburrir y de todos los estilos.

laesti dijo...

La única oportunidad que tiene el cine, hoy, es ofrecer algo que las películas bajadas en internet no pueden ofrecer. Por eso el cine de verano, el sing along y los maratones temáticos arrasan. Yo estoy deseando que organicen ciclos de pelis de serie Z, donde se pueda hablar durante la proyección, y comer y beber. Éxito seguro.

U-topia dijo...

Me encantan tus fotos.

El cine pasa por un muy mal momento, no sé cómo se recuperará.

Un abrazo!!

Uno dijo...

CARLOS, muchas gracias. La instalación no me pareció gran cosa pero si es muy fotogénica.

LOQUE , la historia del cine Bogart es fascinante, se reconvirtió muchas veces en cine, en teatro, en cine...Hasta un frontón femenino fué durante algún tiempo.
Siempre fuí muy amante del cine de verano, hasta cuando había tantos de los otros. Recuerdo el del Cine Europa y el del Cine Olimpia en la plaza de Lavapiés. Y en el pueblo, de veraneante, el salón la Melodía. Seguro que me encantará tu entrada.

CALAMARIN, si la memoria no me engaña, creo recordar algún autocine por tu tierra en algún momento entre El Festival de Benidorm y el balconing.

ESTI, Cuando llegué a Londres en mi primera juventud, permitían fumar en los cines (algo nunca visto in Spain excepto en los cines de verano). No se si alguna vez he vuelto a ser tan feliz como en aquellas salas.
A mi me gusta el cine en la sala aunque no me dejen cantar. Me gusta compartir risas, emociones... Pero estoy contigo en que las salas tienen que buscar su hueco.

U-TOPIA, el cine ya ha cambiado mucho y seguirá haciéndolo. Las nuevas generaciones lo disfrutan de otra manera. Yo que tanto le debo a la sesión contínua lo sufro pero lucho contra la nostalgia que me pone de mal humor.
Muchas gracias


ABRAZOS PARA TODOS

Moisés dijo...

Los cines de veranos es de los pocos revival que me gustan. Debe ser porque me gusta el cine o porque van desapareciendo las salas convencionales. Sólo espero que no se quede en moda pasajera, como el verano.

Un abrazo.

Uno dijo...

MOISÉS, llámame optimista pero este verano que me he escapando al cine alguna tarde entre semana me sorprende ver las salas con bastantes espectadores. Hasta me hace ilusión hacer cola.
Lo peor es los truños que he visto pero ese es otro tema. O no.

Un abrazo

Melvin dijo...

Pues lo cierto es que ver desaparecer los cines con esta profusión... Me duele profundamente. Un símbolo de decadencia que la mayoría interpreta como avance mientras se descarga una peli de inminente estreno con un audio insufrible en el que siempre se reconoce una tos humana y que, paradojas de la vida, necesitó de ese cine para ser grabada... Hay cosas que, sencillamente, me cuesta entender... Besotes.

Uno dijo...

MELVIN, yo me he criado en las salas de sesión contínua en un barrio que tenía por lo menos 10 cines enormes. Me duele mucho el cierre de los cines y esa nueva forma de ver cine porque yo sigo disfrutando con toda la ceremonia al rededor de la película en la sala, compartiendo mis emociones en grupo.

Un abrazo