10 de agosto de 2015

Coches de película


Se rueda
Ya te he contado que en mi barrio se rueda mucho. Ahora, afortunadamente, bastante menos que hace un par de años que era de locos. A mi no me importaba demasiado. Me divierte el trajín de los rodajes que me dan fotos y me entretienen.
Te levantas una mañana y estás en el siglo XIX.  O en los 70. La semana pasada estábamos en Paris. Un buzón de La Poste y unos letreros de Rue de no se qué hicieron el milagro.
Dentro de un coche, José Coronado se cocía bajo los focos y el maquillaje. A él porque le pagan pero yo no estaba dispuesto a ponerme a hacer fotos con ese calorón. Estas son de otros coches, de otros rodajes.



6 comentarios:

El Deme dijo...

El que llevaba los coches en el rodaje de Velvet es amigo mío, y nos contaba anécdotas del rodaje. Luego le prestaron uno a una amiga para su boda desde un pueblo a otro y, la verdad, se paró a mitad de camino. No es lo mismo diez metros que veinte kilómetros.

Mr. Cal dijo...

Me voy a tener que dar una vuelta por tu barrio a ver si algún caza talentos me descubre... Vale, ya no soy mozita, es cierto. Pero ahora me veo en el momento perfecto para hacer papeles tipo Terele Pavez, solo necesito que algún Alex de la Iglesia me de una oportunidad.

Uno dijo...

DEME, estos coches antíguos tienen mucho vivido y se conducen de forma misteriosa. Quizá ese no era partidario del matrimonio o era el vehículo de un mensaje desaconsejando ese enlace.

CAL, yo confiaba en esa Ciudad del cine de Alicante para tu lanzamiento pero va a ser que no. Ya te aviso si veo algo por el barrio.


ABRAZOS PARA LOS DOS

carlos dijo...

Si se puede elegir modelo, me gusta mucho el Citroen Rana, el 15 ligero, que aparca detrás del Pato por más señas. En todo caso, si se viaja sin prisas y sin pausas, con una caja de repuestos en el maletero, como siempre se hizó. No se tarda tanto en llegar a los esponsales a los que por otra parte, no se debería llevar a nadie. Un abrazo.

Uno dijo...

CARLOS, patos, ranas, tiburones, escarabajos... La fauna automóvilistica tiene ejemplares para todos los gustos.
Un abrazo

Joaquinitopez dijo...

Los coches nunca han sido objeto de mi interes, he de reconocerlo, pero estos vintage tienen su morbo.