5 de junio de 2011

Paisaje para una novela 9

Playa del Montepío. México
Amanecí sudando en su cuartucho. Un sucio cuchitril que no se merecía aquella vista de la playa. Claro que no vi volar gaviotas. Solo un par de pinches cuervos, negros como mi suerte.
(Gachupa. Ricardo Alberto Alonzo)*

(*) Título y autor fictícios



9 comentarios:

Parmenio dijo...

Y como el cuervo de Poe, mirándolo en la cama borracho sólo pude exclamar: "Nunca más".

Alforte dijo...

Con la luz del día las cosas se ven más claras, aunque el color sea negro. Por lo menos puedes disfrutar de las vistas.
Daylight Kisses

senses and nonsenses dijo...

por un momento pensé que era un post político...

calamarin dijo...

Siempre he pensado que hay tener mucho cuidado con quien se mete uno en la cama... luego pasa lo que pasa.

Uno dijo...

PARMENIO, O sea que el "Nunca mas" era de Poe, no de los del chapapote.

ALFORTE, no siempre al despertar las vistas son tan buenas como las recordábamos. Y eso vale para todos. Por eso siempre aconsejo, si de verdad te importa, no quedarse a dormir la primera noche.

SENSES, lo es. El prota es Rajoy.

CALAMARIN, y acabas donde acabas: en un jergón en el suelo o, lo que es peor, en una cama con dosel de terciopelo rojo con una virgen del Carmen en la cabecera. Que a ver quien supera eso. Me has dado una estupenda idea para mi próximo ensayo: Polvo y Decoración.


MUCHOS ABRAZOS

Argax dijo...

Cuervos en la playa, toda una señal. Y a mí que me da que esa novela acaba en el mismo cuartucho sin que nada haya cambiado a mejor...

Uno dijo...

ARGAX, efectivamente la novela acaba en ese cuartucho. Los cuervos harán evocar a Emeterio Bringas la peripecia vital que le llevó desde Lora del Rio hasta aquellos ambientes de sórdidas apuestas clandestinas en Veracruz. Y hasta la cama de Miguelito.

Un abrazo

pe-jota dijo...

No creo en las aves de mal agüero.

Uno dijo...

PE-JOTA, eres un descreido. Lo que viene a ser un hombre de poca fe.