9 de febrero de 2014

De mani a mani


 
Y tiro por que me toca.
Dejé atrás la manif de la Francia mohosa y me topé con la de los de Ucrania.
Se reunen los domingos en la Plaza de Colon para llamar la atención sobre la situación de su país.
Saben los ucranianos que la opción europea, que defienden frente a Rusia, no les hará mas ricos pero les hará mas libres. O eso esperan. Mientras, el moho francés (nuestra caspa) crece y se organiza para recortar libertades.
El domingo pasado mi paseo empezó a parecerse demasiado al telediario asi que me volvi a casa. Hoy ni siquiera he salido: está todo tan gris y tan feo.

11 comentarios:

carlos dijo...

Una buena elección esa de quedarse en casa, yo si que he salido y por las calles, por no haber, no había ni luz para hacer fotos, viento racheado, nieve flotando y frío esperando para adherirse a los pies. Lo de ucraina una pena, lo de aquí para echarse a llorar- La manifestante chica guapa y muy natural. Excelente retrato.

Luna Llena dijo...

No sé si empezar diciendo que cada vez les veo menos eficacia a las manif que dices tú, pero muchas veces no somos capaces de inventar algo diferente y ahí está la manif para que uno las pueda fotografiar :))

Abrazo!!

Joaquinitopez dijo...

Y además siniestro en un invierno que empieza a parecerse a los de esas novelas de magia y espada o a los de las pelis de catástrofe. Si, la verdad es que los argumentos para no tirarse al metro se van agotando.

loquemeahorro dijo...

La verdad es que no sabía casi nada del motivo de sus reivindicaciones, bueno... nada, así que para algo les está sirviendo.

Un invierno de película de magia y espada, muy bueno, Joaquinitopez

calamarin dijo...

Eh pero que pasa...Me quieres quitar el puesto de pesimista oficial? Me niego, que sepas que pienso pelear ese título es mío...

Uno dijo...

CARLOS, gracias. El tiempo meteorológico no es sino el reflejo de estos tiempos grises, turbulentos y catastróficos que padecemos.

LUNA, yo no digo manif, lo dicen los franceses. Los de Ucrania no se lo que dicen pero lo dicen mas fuerte. No los ucranianos de Madrid que son absolutamente pacíficos.
Ayer tuve que pasar por la puerta del Sol y me topé con la mani de los bomberos vigilados por otros tantos polis.No se que reclaman, no vi pancartas. Solo mucha testosterona.

JOAQUINITO, yo lo veo menos aventurero y excitante. Mas tipo Cumbres borrascosas. Pero si Loque (experta en señoritas inglesas) da por muy buena tu descripción, seguro que es mas acertada.


LOQUE, espero que de algo les sirva. Porque el problema de estas revoluciones viene siendo que primero se unen contra el tirano y luego no saben para donde tirar. O nadie marca el camino.


CALAMARIN, nunca podré superarte en eso. Y me temo que tampoco en nada mas. Ando un poco bajo, si. Creo que es porque ultimamente se me han acumulado esas monstruosas tareas antinatura:las gestiones administrativas.


ABRAZOS PARA TODOS

Melvin dijo...

Pesimismo contagioso que nada tiene que ver con la climatología, me temo ¿No te pasa que el nivel de aguante en ciertos temas está desbordado? Se me agota la paciencia tanto como a esos Ucranianos... Besotes.

El Deme dijo...

Ucrania suena a país que queda bien en Eurovisión. Como más moderno que Rusia tal cual. Por eso no me extraña que salgan a manifestarse. Incluso en Madrid mismamente. Total, por salir no pasa nada. No acabo de entender la conexión urinarios-ucranianos, pero supongo que es por como suenan ambas palabras y lo que sugieren.

Uno dijo...

MELVIN, intento evadirme de la realidad en beneficio de mi salud pero es que te salta al cuello en cuanto sales.

EL DEME, no se como estará lo de los urinarios en Ucrania ni fué mi intención conectar ambos temas pero, ahora que lo dices, no tienen nada que ver. Otra cosa es urinario y urovisión.

ABRAZOS PARA LOS DOS

Javier Arnott Álvarez dijo...

Por qué la gente tiene esa manía de pertenecer a un club, con lo fácil que es intentar ser uno mismo.

Uno dijo...

JAVIER, Yo tampoco entiendo esa necesidad tan común de sentirse parte de un grupo. Justamente por eso no es tan fácil ser uno mismo. Hay que estar siempre alerta para que no te clasifiquen o te sumen o te asimilen.