10 de enero de 2015

De espaldas al mundo real.


Amor y Arte
Madrid se lleno en Navidad de jóvenes turistas perdidos que no desplegaban planos ni sonrisas para pedir ayuda con el callejero. Miraban su móvil o, mejor dicho, seguían mirando su móvil. Ahora para situarse, antes para hacerse un selfie, luego para twitear al mundo Estoy perdido o bien Aquí, en la Cibeles, no sea que al mundo le importase un bledo donde estaban.
Seguro que estos jóvenes turistas ya llegaron a la ciudad con el ligue madrileño concertado de antemano por Internet. Aunque también he escuchado: …la de tíos que me salieron por el Grindr viendo el Guernica…
Como amante del arte,  este comentario me hizo recordar un tiempo lejano, anterior a la Era de la Cobertura, en que Las Meninas tenían una salita para ellas solas en El Prado. Un espacio infalible para ligar. Si tenías, eso si, un poquito de arte.

15 comentarios:

Víctor L. Briones Antón dijo...

Ya es que ni esforzarse merece la pena, me da todo una pereza. Mi empeño de año nuevo es que vuelva el lenguaje de los abanicos para sustituir al prosaico grindr, así de reaccionario he empezado yo el año...

Calamarin dijo...

La verdad es que el tema es preocupante, yo que he sido muy defensor y amante de la tecnología, empiezo a tener dudas muy serias, pues ver a la gente por la calle abducida por sus teléfonos empieza a dar miedo...

el Shysh dijo...

Y no echais de menos las miradas en la calle.?
Joder tanta tecnologia. 🌎🌏

U-topia dijo...

¿No me digas? Nunca hubiera pensado que Uno ligara acompañado de las Meninas... ¿Te ofrecías a explicar algún secretillo del cuadro o qué?

Abrazos!!

carlos dijo...

Si es por recordar, añoro una época durante la cual se podían mirar los cuadros gratis, sentado en la banqueta y sin que nadie interpusiera su espalda. Un abrazo.

Moisés dijo...

Jajajaj con la de gente que hay en la sala de la Meninas jajajaja eso por lo menos es sexo en grupo. Panda de zombies que no sabemos ni que tenemos delante de nuestras narices...

Un abrazo.

loquemeahorro dijo...

¿En la sala de Las Meninas? Hombre, gente había, pero vamos, a espuertas.

Y claro, en el Guernika también, aunque yo lo veo menos... no sé, el tema no incita mucho ¿no?

Me apunto al lenguaje de los abanicos que dice Víctor

deWitt dijo...

Hace poco (no recuerdo dónde) vi una foto de un grupo de adolescentes delante del Guernica. Hasta aquí todo normal si no fuera porque el 95% estaban mirando sus móviles en lugar de contemplar el cuadro. Una pena...Yo soy de los que sigo desplegando el mapa o de los que, directamente, se pierden, que también es muy interesante. La tecnología está muy bien pero estamos perdiendo una de improvisación que da miedito.

Un abrazo

laesti dijo...

Os habla alguien que se cambió de compañía telefónica para que le dieran un móvil con intenné y así poder tener whatsapp o no había manera de quedar con nadie.

Y ahora me estoy resistiendo (ayuda el nulo espacio libre en mi móvil) para no instalar el Tinder. Pero seguro que caigo. Tarde, como siempre, pero caeré.

Uno dijo...

VICTOR, el lenguaje de los abanicos es, sobre todo, mucho mas ecológico. Tiene ciertas limitaciones, eso si, a medida que de acercas al Polo Norte.

CALAMARIN, para mi lo peor no es que no se relacionen personalmente sino que pierdan la capacidad de hacerlo, que la tecnología deje de ser una opción.

SHYSH, yo siempre he sido muy mirón lo que me costó algún malentendido cuando viajé a paises que no tienen la costumbre de mirarse unos a otros en la calle. Ahora, cada vez mas, aquí también la gente va mas zombie.
Respecto a aquellas miradas con remate final en tu casa o en la mía creo que pasaron a la historia. Hay demasiada suspicacia frente a los extraños.

U-TOPIA, vamos a dejarlo asi que me ha quedado muy bien. No me hagas entrar en los patéticos detalles.

CARLOS, la vida cultural que yo tenía en mi primera juventud supondría hoy un presupuesto que tendría que pensármelo.

MOISÉS, me asustó el fenómeno cuando lo vi en Japón que suelen adelantársenos en estos asuntos tecnológicos pero nunca creí que lo reproduciríamos tan fielmente.

LOQUE, yo es que tenía mucha tendencia al extranjerismo y los clásicos de nuestra pintura eran un reclamo inmejorable.

VICTOR, pues ahora ya sabes lo que estaban haciendo con el móvil. Perderme es siempre el gran momento del día cuando estoy de visita en alguna ciudad.

LAESTI,yo me negaba a tener contestador automático (cuando no había móviles) y sentí en mis carnes lo que es el vacío social. Llegué al smartphone arrastras angustiado por la imagen de mi abuela que nunca supo usar el mando de la tele y acabo de comprarme un pedazo de movil del que pronto daré noticias.


ABRAZOS PARA TODOS

El Deme dijo...

En mi cuarto de baño tengo un armarito igual al de la pared de la foto. Qué curioso.

Uno dijo...

DEME, nunca te centras en lo que fijo mi objetivo. Me encanta.

Un abrazo

Uno dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Melvin dijo...

El problema no está en el ejercicio desmedido de incomunicación que ejercemos los adultos... Si no en la estela de normalidad con la que revestimos el día a día de esta nueva generación tecnológica que viene pisando fuerte... Ains... Me da un miedo este tema...besotes

Uno dijo...

MELVIN, los jóvenes al menos lo controlan. Viendo en el teatro " "Largo viaje del día hacia la noche" empezó a sonar el movil de un señor mayor. Solo cuando todas las miradas (incluidas las de los actores) se centraron en él, comprendió que era el suyo, lo buscó, lo encontró e incapaz de pararlo salió de la sala con el riiing acusándole. Yo que estaba sentado cerca de la puerta que da al hall seguí escuchándolo un buen rato mas.
Un abrazo