21 de abril de 2016

Cerrajeros


Marca España
La pegatina de cerrajero es una de las grandes aportaciones de España al street art. Un hito singular de nuestra cultura gráfica. En mi opinión es mas representativa del país que el toro de Osborne.
Me extraña muchísimo que ningún diseñador de moda lo haya utilizado ya como estampado para sus creaciones. Cualquier día lo hace un belga y nos rasgaremos las vestiduras. O lo que es peor, lo usa una tienda de souvenirs y lo inutiliza para fines mas innobles.
Quien quiera que vaya a hacerlo que se de prisa porque en algunas ciudades (Reus por ejemplo) se están prohibiendo. El propio gremio de cerrajeros dice que tras algunas de estas pegatinas se esconde mucho pirata que te puede vaciar la casa. 


 

4 comentarios:

Mr. Cal dijo...

Una vez tuve que llamar a uno de urgencia, de los de 24 horas... Tardó dos minutos en abrirme la puerta y me cobró una burrada que no quiero ni recordar. En un principio creí que por ese precio entraría en casa y también pegaríamos un polvo, pero no... Lo mires por donde lo mires, este país está lleno de ladrones.

Moisés dijo...

Pero ¿da para tanto el gremio de los cerrajeros? ¿nos olvidamos tanto de las llaves? ¿qué ha sido de la sacra y española tradición de dejarle una copia a tu madre/tita/vecina-buena-gente/amigo? Seguimos siendo el país del Barroco. Nos gusta el barroquismo hasta en las pegatinas.

Un abrazo.

Uno dijo...

CAL, qué pocas veces se cumplen los argumentos del porno en este pais. Así nos va. Nos roban hasta la ilusión.

MOISÉS, hoy no nos fiamos ni de nuestra madre.No es del todo cierto: tengo un vecino mas romántico que barroco al que a menudo tengo que advertir que se ha dejado la puerta abierta de par en par y que, por supuesto, nunca echa la llave cuando sale de casa. El argumenta que esto es España y que no le van a hacer cambiar. Le robaron hace un mes y anda sorprendidísimo, buscando una explicación. Gente que cree en la gente.

ABRAZOS PARA LOS DOS

loquemeahorro dijo...

Nunca pensé que nadie pudiera extraer algo de belleza de algo tan intrínsecamente feo como esas pegatinas a medio despegar, pero mira, tú lo has hecho.

pd. Y ahora el belga ese te robará la idea, seguro!