13 de abril de 2016

Paisaje para una novela 82


Chino en San Blas
Cerraron el bar de Antonio y la panadería de Amelia. Cerró la fruteria de Pedro. En el barrio solo el chino sobrevivió a la crisis. Bueno, quizá cambió el chino, quién sabe, pero la tienda nunca.

(Me llamo Mei Ling. Mei Ling Yuan)*

*Título y autor ficticios.



6 comentarios:

Esti dijo...

Veo una gran novela, una novela río, de sagas familiares y muchísimas páginas, contando la historia del enfrentamiento generacional en una familia china. Porque esos niños nacidos aquí y con amigos españoles que no trabajan en la tienda familiar se rebelarán, y eso es un drama. De muchas páginas, por supuesto.

Mr. Cal dijo...

Los de mi barrio empezaron con un todo a 100 y ahora tienen un enorme almacén en un polígono. Èl conduce un Mercedes ultimo modelo y ella viste de Dior y Versace, con grandes bolsos de Vuitton, todo auténtico, nada de imitación... Ya sabes en chino la palabra crisis significa oportunidad.

Moisés dijo...

¿Sabes lo que más me interesa de los chinos inmigrantes en España? Que ya ha llegado la segunda generación de chinos, ya nacidos en España y que no pueden abstraerse a nuestra sociedad. Te recomiendo las historietas de Gazpacho agridulce.

Un abrazo.

Uno dijo...

ESTI, tu sabes que en China las cifras siempre se disparan. "Mi nombre es Mei Ling" tiene 8467 páginas repartidas en tres tomos: el primero "Vente pa España Mei" sobre los orígenes de la familia y el viaje a Europa, el segundo titulado "Usera" y un tercero protagonizado por los hijos españoles "To chino".

CAL, a eso se refiere Mei en su novela. Conoces los nombres de las marcas que usan pero no sabes como se llaman.

MOISÉS, me cuenta un amigo profesor que los niños chinos en su colegio a penas se relacionan con el resto que son de muchas otras nacionalidades. Pero si, yo me fijo en los niños chino españoles en el metro que parecen uno mas entre sus compañeros madrileños y hablan español exactamente igual de mal.

ABRAZOS PARA TODOS

carlos dijo...

Alguna vez entro en uno de esos almacenes orientales y siento una acuciante sensación de mareo ante la aglomeración de productos, pero es cierto que el cristal antichoque del móvil lo colocan en un momento y sin que el operario suspenda la vigilancia sobre el local ni un segundo. Y como Yuan, se rebautiza en Juanito, cualquiera sabe con cual de ellos está hablando. No? Un abrazo.

Uno dijo...

CARLOS, me alegro que se os integren tan bien los chinos por ahí. En mi barrio son mas ariscos. Tengo una prima china que me dice que a menudo son gente de lugares remotos que no entienden nada de lo que pasa a su alrededor.

Un abrazo