3 de octubre de 2016

El pacto de la burra


Yo de política no hablo
Yo lo que digo es que algunos solo tienen que tender la mano y enseguida encuentran quien se la tome. Entre estos, los que nacen de pié, los salvavidas y algunos que frecuentan los gimnasios.
Otros tienden la mano y lo que les cae es un fajo de billetes. Entre estos, casi todos los que ocupan los titulares de los periódicos y algún escaño.
Otros, finalmente, tienden la mano para formar gobierno y pueden pasar meses sin que nadie se les acerque. Estos son profundamente feos.

6 comentarios:

Mr. Cal dijo...

Lo más triste de todo este culebron político es que durante los próximos diez años o más, estaremos gobernados por un gobierno de ultra derecha, ultra católico y ultra corrupto... Será muy divertido.

carlos dijo...

Me llegan lejanas noticias de que... Aquí no dimite ni el verano. Eso que ahorramos en calefacción. No? Un abrazo

Moisés dijo...

Yo no digo nada, los españoles han hablado (dos veces) y se ha hecho lo que siempre se hace: interpretar a conveniencia las intenciones de los votantes. Y cada cual en su torre de marfil esperando que sea el otro el que pacte y que los pactos signifiquen pleitesía ad eternum... Política sí, pero del politiqueo estoy ya muy harto.

Un abrazo.

Uno dijo...

CAL, "Winter is comming", yo confío en que quizá se extingan los taxistas y el PP pierda la mayoría.

CARLOS, ahorremos si, que vienen tiempos difíciles.

MOISÉS, trabajan para su empresa (llámalo partido), cuando no para ellos mismos. Algunos, como hemos visto, tampoco eso saben hacer.



ABRAZOS PARA TODOS

Joaquinitopez dijo...

Veo mucho optimismo pues es probable que el concepto "estado" o "público" dentro de diez años ni se recueden (igual que "deredhos laborales" "horaro laboral" será un bello recuerdo que en tres generaciones nadie creerá.Esa ha sido desde el principio la misión de Raojoy, Aznar lo privatizó y Rajoy esta aqui para desmontarlo. Y si no, al tiempo (ojalá me equivoque)

Uno dijo...

JOAQUINITO, mas que optmismo es determinación a que no nos roben tambien el sentido del humor.

Un abrazo