6 de septiembre de 2009

La carretera

Me gusta echarme a la carretera. Sin rumbo y sin prisa. Y ver que pasa. Parar mucho en las áreas de descanso y en los bares, desviarme. Desviarme mucho.
Es increíble lo que uno puede encontrar en la carretera. Un día vi a un hombre ordeñando un camión.

10 comentarios:

El Deme dijo...

El camión para ese hombre es su transporte y su sustento, no me extraña que lo acaricie como a un ser querido.

Capri c'est fini dijo...

Cuidado con los desvíos, no los tomes si no sabes que hay un cambio de sentido cerca...

calamarin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
calamarin dijo...

En algunas áreas de descanso hay un ambientazo bárbaro...

Uno dijo...

¿A qué sabrá la leche de camión?
:-)

Uno dijo...

Deme me habla de caricias de camionero, Caprí me previene de los desvios, Calamarín alude al tomateo de las áreas de descanso y Uno me habla de la leche de camión.

¿Cómo debo interpretarlo?

Gracias por vuestros turbadores comentarios. Un saludo

Al golpito dijo...

A eso se le llama estar en el sitio adecuado en el momento preciso ... la hora de la merienda :)

AntWaters Daza dijo...

La carretera es así; yo ayer vi a un camionero ordeñando a un chico, lo cual si lo piensas es más extraordinario

Abrazos rodantes

Justo dijo...

Echo de menos el coche en la carretera -nunca en la ciudad- sólo para ver esas cosas maravillosas de las que habláis..

Uno dijo...

AntWaters, ¿más que ordeñar a un camión? Pero ¿tu por donde conduces?

Justo, en la ciudad no tiene ninguna gracia, aunque conozco quien está tan organizado para los atascos (música, cursos de idiomas,techos deslizables, artilugios que masajean, etc.)que hasta lo echa de menos.