15 de febrero de 2016

Cambio de imágen


Museo de Escultura de Valladolid
El museo de escultura vallisoletano es una joya. El hecho de que sea en su mayoría de arte religioso no le quita mérito aunque me consta que disuade a muchos de visitarlo. Craso error, no hay que ser monárquico para disfrutar de Las meninas.
Yo encontré en sus imágenes además otros temas como el golf, los adelantos de la medicina medieval en trasplantes o la aparición temprana de la paridad de género en temas de crucifixión.


9 comentarios:

carlos dijo...

Creo el donante, estaba más negro que descontento con el resultado de la santa intersección. ¿Será por esa obra que les dicen imagineros? Que bien has captado el instante del lanzamiento, la bola se pierde en lontananza, la mirada la persigue y sorprendida contempla a una virgen crucificada, ya me parece suficiente motivo para borrar ese museo de los horrores de la lista de deseos. Tendré que dar a la niña la razón: Esta religión es macabra. Un abrazo

Elena Rius dijo...

Sí es una joya, sí. Yo lo encontré fascinante. Lleno de morbo, además.
Muy bien seleccionados los detalles que nos muestras.

Joaquinitopez dijo...

Demasiado pesan los prejuicios ideológicos ante el arte. Especialmente ante el recogido en este museo. Claro que nuestra religión, como todas las del Libro, es macabra y cruel pero ¿acaso no lo es Kali con su collar de calaveras?
La imaginería en madera es casi genuinamente española, lo que quiere decir que aplica el realismo más inclemente pero también las técnicas más depuradas. Lo malo y lo digo como historiador del arte es que a tanto llegan esos prejuicios que apenas hay nada publicado sobre esta manifestación escultórica tan importante. Lamentable.
Siembre me había preguntado si el negro de San Cosme y San Damián, ojo, patrones de la medicina (que yo sepa) estaba vivo o no, bueno, el escultor lo deja claro. Una imagen gótica de este "milagro/trasplante" presidía la consulta de mi médico. Tranquilizador como imagináis.
Esta bien mirar la historia con cierto humor, lo del golf genial.

Uno dijo...

CARLOS, ¿De qué niña hablas? ¿De la del exorcista? No te fíes de mi selección. Pincha el enlace y verás las mejores obras.

ELENA, muchas gracias. No pretendo mostrar el museo sino llamar la atención sobre él. Tiene piezas de mucho mas mérito.

JOAQUINITO, gracias. A quién se le ocurre hacerse ver por un médico del Kukluxklan...


ABRAZOS PARA TODOS

Mr. Cal dijo...

Esa obra del donante de organos pone la piel de pollo... La mente del artista era muy retorcida o muy visionaria, no sabría qué decir.

Moisés dijo...

Preciosas esculturas. Pienso como tú, que el arte religioso no debe disuadir, porque nos perdemos gran parte de la historia occidental del Arte. Como muestra este botón que nos deja, que gracioso el golfista. Si lo pilla el Hematocrito del Arte le hace una entrada seguro.

Un abrazo.

Uno dijo...

CAL mas que una donación creo que es una usurpación de órganos. Ni una cama para el pobre negro.

MOISÉS, no conocía el Hematocrito del Arte que me ha parecido muy divertido.

ABRAZOS PARA LOS DOS

carlos dijo...

Si yo fuera cura, hasta se podría dar el caso, pero mí niña, lo que se dice mí niña, mo hay más que una, aunque resida en Alemania. Claro que son unas tallas impresionantes, pero tu primera selección invitaba a la exageraciòn. Un abrazo.

Uno dijo...

CARLOS, me alegro. Que tenga cuidado con los luteranos que también tienen lo suyo.