11 de enero de 2013

Desayuno con diamantes


Perra vida
No es Holly Golightly.  En el vaso no lleva café, si acaso, alguna moneda. ¿Qué quieres? Esto no es la 5ª avenida, es la calle Ortega y Gasset en Madrid y los pobres no visten de fiesta.

20 comentarios:

Laura Uve dijo...

Siempre tienes a punto la cámara.

Muy buena foto... llena de contrastes ¿verdad?

Un abrazo!!

El Deme dijo...

¿Ahora andas por Ortega y Gasset?. Qué pequeño se te está quedando Chamberí.
Es una buenísima foto para el New York Times hablando de España.

Alforte dijo...

Los pobres no visten de fiesta y el resto de la población no está para fiestas, excepto esa selecta minoría de Hollys del barrio de Salamanca que también son meretrices de cristo.
Bsote

calamarin dijo...

En mi última visita a Serrano, Goya y demás vi pocos pobres, pero si mucha pobreza, en las tiendas de luxury ni japoneses había, Pero en las del grupo Inditex estaban todas metidas como sardinas, eso si con muchas mechas en el pelo y sus pendientes de perla.
Amancio sigue enriqueciendose minuto a minuto... ay quien se lo hubiera dicho, cuando estaba en la mercería...

Ronronia Adramelek dijo...

No sé si me impacta más la foto, el texto que la acompaña, los dos juntos o el comentario de Alforte que me ha terminado de dar la puntilla, pero estoy sobrecogida porque me pregunto si yo le habría visto o le habría pasado la mirada por encima, no queriendo verle, transparentándole, negándole la opacidad del reconocimiento.

Al igual que hay un mundo de lujo y riqueza que transcurre en paralelo al nuestro, por encima en cuanto a dinero, al que no tenemos acceso, hay otro mundo paralelo que se entremezcla con el nuestro y que tampoco vemos. No nos podemos imaginar, aunque creamos que sí, lo que se vive ni en uno ni en otro. Los unos no nos ven y a los otros no los vemos.

Tú sí. Tú lo ves todo. Eso es un don.

David Hornero dijo...

Una foto con un claro mensaje, muy oportuna, por desgracia cada vez mas comun. Muy buena Uno. Un abrazo.

Uno dijo...

No siempre, no creas. En vez de esta entrada he estado a punto de publicar otra sobre una foto que no hice.
Tu has cambiado tu cabecera por una estupenda que supongo que es tuya.
No se si este finde me animaré con el arroz negro a la Ben Webster.
Me alegra verte. Un abrazo.

DEME, gracias, pensaba mandársela a los de NYT pero en blanco y negro que les parecerá mas real.

ALFORTE, como se nota que tienes un pasado y una catequesis. "Meretrices de cristo" me parece un hallazgo. Regístralo que en nada hacen una congregación del tema.

CALAMARIN, con lo aficionado que era yo a la Mercería de pequeño y no supe ver el futuro que había ahí.

RONRONIA, muchas gracias. Es que soy mirón y un poco cotilla. Aunque como todos, a veces, soy ese ciego que no quiere ver. Y el único don que me reconozco, de vez en cuando, es el de la oportunidad.

DANIEL, hay imagenes que hablan por si solas. Son las que mas me gustan.


ABRAZOS PARA TODOS

Joaquinitopez dijo...

Mirándolo desde otro punto de vista: reinvindicación del derecho a soñar, pese a quien pese.
Por cierto: yo el barrio Salamanca no lo piso si no me pagan. ¡Que repelús!

Uno dijo...

JOAQUINITO, soñar es gratis, eso es verdad.
Veo por aquí mucho prejuicio territorial. Miedo me da que con vuestra actitud, los salmantinos acaben pidiendo la independencia.
Por mi parte, intentaré compensar con una foto en el Pozo del Huevo.

Un abrazo

pon dijo...

me pregunto qué pensará

Yo también me paro en los escaparates de las joyerías porque me encanta mirarlas, no sé si ponérmelas me gustaría tanto. Hay que tener cierta presencia de algo que yo no tengo para enjoyarse lujosamente, y la verdad es que no echo de menos esa presencia en mí. Pero verlas me gusta mucho. Y a lo mejor al chaval también le gusta porque resulta que es un tipo sensible que no necesita zapatos para disfrutar de la belleza de las cosas hermosas, y quizás intuye que para poseerlas no hace falta comprarlas porque mientras las contemplas son tuyas y cuando te vas ya te las has llevado dentro de los ojos. Quizás esas bromas de la vida que hacen que mi madre diga eso de "unos tanto y otros tan poco" le resbalen como le resbalan, quizás, las miradas que no le ven. Quizás el chico sabe que eso que mira sólo es importante y valioso mientras lo haga y luego desaparecerá en el reflejo del cristal, como todo, al fin y al cabo.

Uno dijo...

PON, cuando yo era niño, una de las diversiones que compartía con mi madre era "ir a ver escaparates". Ya lo creo que experimento placer solo con mirar muchos objetos hermosos. De hecho hay cosas que prefiero admirar en un escaparate a realmente tenerlas. Mi vieja tendencia a acumular cosas ha evolucionado hoy en una alta prevención a las compras.
Este chaval, vete tu a saber. Se tiende a idealizar lo inalcanzable.

Un abrazo

Melvin dijo...

Si fuera una zapatería.... la imagen dolería un poquito más.... Estoy con Ronronia, tienes un don.... Besote.

Uno dijo...

MELVIN, muchas gracias.
Firmado,

Don Uno

laesti dijo...

Uno, yo comparto eso de ir a ver escaparates como quien va de museo. En plan "se mira, pero no se toca". Una pena que los dependientes se acerquen con cara de asco a preguntar: "¿te puedo ayudar?" cuando quieren decir, "tú y yo sabemos que no vas a comprar nada, así que pírate".
Maravillosa la foto.


senses and nonsenses dijo...

me has dejado plof, no sé muy bien qué decir, ni el NYT...
igual pasaba por allí, porque no tenía otra cosa mejor que hacer otro lunes al sol, pero impRRResiona!!!

Justo dijo...

Los pies descalzos los llevaron como símbolo de libertad Tom Sawyer en la ficción y Sandie Shaw en Eurovisión.

En estos días de frío no sé si se atreverían, y por la calle. La actitud también me ha recordado a la de Pippi, Tommy y Anika con los morros en el escaparate de la confitería.. pero quién sabe.

Una estupenda foto que ha generado estupendos comentarios.

Uno dijo...

LAESTI, gracias. Cualquier tarde nos cojemos del bracero y nos vamos de escaparates.

SENSES, no pasaba por allí es su lugar de trabajo. Pide limosma, "una ayuda" como se dice ahora, extendiendo el vasito que lleva en la mano. Supongo que es victima de esa mafia rumana de la que hablan los periódicos que los traen aquí y los explotan mendigando.

JUSTO, muchas gracias. Me temo que en este caso los pies descalzos forman parte también de otra puesta en escena pero este pobre muchacho es cualquier cosa menos libre.


ABRAZOS PARA TODOS

Uno dijo...

LAESTI, cogemos, claro, que aunque no lo parezca soy muy bien hablado.

Javier Arnott Álvarez dijo...

Curioso ver esta entrada tal día como hoy, cuando hace 20 años que nos dejó Audrey.

Uno dijo...

JAVIER, si lo hubiera sabido la habría reservado para la ocasión.